
Con ese ritmo, sin prisa pero sin pausa, que lleva la trama se va desentrañando un vasto espectáculo argumental en el que cada suceso tiene su razón de ser y nada ocurre porque sí. El final es sencillamente abrumador, cuandose nos plantea un dilema moral entre el humano protagonista, Isaac y su inesperado compañero de fatigas, un garuda llamado Yargharek. Sin duda, de las mejores páginas de la novela.
Si bien reconozco que en algunos momento se me hizo largo, y hay fragmentos que podía haber cortado bastante o, simplemente, eliminarlos, el sabor de boca que me deja la lectura es el de haber disfrutado una novela que está destinada a convertirse en un clásico de esos difíciles de clasificar pues, aunque está considerado cifi, me sumo a los que opinan que barre más hacia la fantasía ciberpunk.
En resumen, un libro altamente recomendable y de esos que no se deben dejar pasar.Ahora empiezo El sacrificio de las almas gemelas, segunda entrega de Los Héroes Malditos, del autor vasco Alfonso Cea. Yo iré contando...
Pues me has dejado como decía muy intrigada con este libro y parece que tu crítica es bastante buena. De vez en cuando me gusta encontrar lecturas totalmente distintas y creo que este puede ser un ejemplo perfecto. Gracias por descubrimelo, jeje. Y ha subido unas cuantas posiciones en mi lista. Cuando lo lea ya te comentaré! Saludos.
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