Pero hay más: como elemento de equilibrio, tanto para el que lee como para el que escribe, es fundamental. Para el que escribe suele significar el desahogo, la forma de expresar algo que de otra forma quizás quedara inexpresado. Para el que lee significa la evasión, la distracción y la relajación ante un buen texto. Ambas cosas igual de importantes, ambas igual de imprescindibles.
Así pues, el Día del Libro es una celebración digna de celebrarse por todo lo alto. Sal a la calle y compra un libro para regalárselo a tus seres queridos. Entra en una librería y quédate un rato allí, hojea las estanterías y elige varios diferentes, compara argumentos y autores, empápate de ellos y elige el más adecuado para cada destinatario. Quizás, si tienes suerte, también a tí te caiga alguno...
¡Feliz día del Libro! ¡Qué leas mucho!
Así pues, el Día del Libro es una celebración digna de celebrarse por todo lo alto. Sal a la calle y compra un libro para regalárselo a tus seres queridos. Entra en una librería y quédate un rato allí, hojea las estanterías y elige varios diferentes, compara argumentos y autores, empápate de ellos y elige el más adecuado para cada destinatario. Quizás, si tienes suerte, también a tí te caiga alguno...
¡Feliz día del Libro! ¡Qué leas mucho!
Te devuelvo la Felicitación y la Visita!!!!
ResponderEliminarPasa un gran día y...
¡Muchos Libros!
Un abrazo
Me gusto la entrada, ¡Féliz día del libro a ti también! saludos
ResponderEliminar